Historico cuarto puesto de Argentina  
Argentina acaba de terminar su participación en el XIII Campeonato Mundial Masculino Mayor con un histórico cuarto puesto, luego de perder con Australia, actual campeón del mundo de la categoría, por 2-1 en el noveno inning. A punto estuvo Argentina de eliminar al conjunto de Oceanía, y sólo una impactante actuación de su lanzador Adam Folkard impidió que nuestro equipo consiga una victoria soñada frente al equipo verde y oro.
En poco más de cinco meses, Argentina ha entrado definitivamente en la elite del Softbol mundial. Y lo hizo por la puerta grande. En noviembre del año pasado se consagró campeón mundial Juvenil en Paraná, luego de superar a Japón por 5-0 en el juego final. Y ahora consiguió meterse por primera vez en la historia entre los cuatro mejores equipos del planeta, superando a potencias históricas de este deporte como Japón, Estados Unidos y Canadá, y quedando eliminado frente a Australia, actual campeón del mundo y gran favorito para repetir el título (junto con Nueva Zelanda, que ya espera en la final).
La gran figura del partido fue el lanzador australiano Adam Folkard, considerado el mejor del mundo en la actualidad, que le cerró todos los caminos a la ofensiva nacional con una tarea brillante. En 9 entradas de trabajo, no permitió hits y ponchó a 17, recibiendo solo una carrera.
Por el lado de Argentina, y como en todo el torneo, el staff de lanzadores volvió a tener una noche soberbia. El pitcher abridor fue Lucas Mata, que lanzó 3 entradas completas con 3 hits y 3 ponches. En relevo vino Maximiliano Montero, que en 6 entradas solo permitió 1 hit, ponchó a 8 y recibió dos carreras, gracias solamente a la regla del desempate (los innings extra comienzan con corredor en segunda base para forzar el desequilibrio en el marcador).
El dominio de los lanzadores fue tan evidente, que en los siete períodos regulares, Mata y Montero se combinaron para retirar a 21 de los 22 bateadores que enfrentaron; mientras que Folkard permitió solo dos corredores (dos bases por bolas a Francisco Sabaté) en el mismo lapso.
Con un dominio tan abrumador de los lanzadores, el resultado lógico para el partido era el 0-0, y así terminaron los siete períodos reglamentarios. En la apertura del octavo episodio, empezando con corredor en segunda, Australia anotó gracias a un lanzamiento salvaje de Montero, que puso las cosas 1-0.
Sin embargo, en el cierre de esa misma entrada, el equipo nacional estuvo a punto de eliminar al actual monarca, cuando Francisco Sabaté tocó para sacrificarse, y gracias a un error en la asistencia nuestro equipo anotó el empate, y el mismo Sabaté llegó a tercera, sin outs. Sin embargo, Folkard refrendó sus credenciales de leyenda, y con tres ponches le quitó de las manos la hazaña a la Argentina.
En el noveno inning, y nuevamente con la regla del desempate en juego, Australia anotó la carrera de la ventaja con un sencillo de Michael Tanner, con dos outs (solo el segundo imparable de su equipo oceánico en todo el partido). Por su parte, Argentina no pudo hacer lo mismo, ya que con corredor en tercera base una vez más el lanzador australiano sacó la cara por su equipo con dos ponches que terminaron con las ilusiones de Argentina.
Más allá del sabor amargo de la derrota final, un análisis frío de la actuación nacional en este Campeonato Mundial nos dirá que Argentina realizó una campaña
inolvidable. Luego del round robin quedó en tercer lugar del grupo B con 5 victorias y 2 derrotas, por encima de países como Japón, México y Colombia. Las derrotas vinieron de manera muy ajustada, frente a dos gigantes de nuestro deporte como son Canadá (por 2-1 en 9 entradas) y el subcampeón mundial y equipo anfitrión Nueva Zelanda por el mismo exiguo marcador.
Además, en el playoff venció categóricamente a Estados Unidos (cinco veces campeón mundial) por 9-2 en cinco entradas, y se vengó de la derrota frente a Canadá, superando al campeón panamericano y bronce en el último Mundial por 2-1 en un encuentro para el recuerdo (ver más abajo).
Luego de digerir la derrota con Australia, más aun estando tan cerca de dar el gran golpe, estos jugadores se darán cuenta de que hicieron historia en Auckland. El Softbol argentino será visto a partir de ahora como una potencia mundial de la disciplina, de modo que por delante nos queda disfrutar del éxito alcanzado, celebrar
y festejar por este cuarto puesto, y ponerse a trabajar inmediatamente pensando en los desafíos que vendrán: el próximo Campeonato Panamericano de la disciplina, y los Juegos Deportivos Panamericanos de Toronto 2015.
Histórica victoria, con sabor a revancha En su primer juego del día, Argentina consiguió un resultado histórico al superar a Canadá por 2-1 con una sólida labor de Juan Potolicchio desde el círculo y un jonrón de dos carreras de Germán Sacks. Además, el equipo argentino se vengó de la derrota que los rojiblancos le recetaron en el debut mundialista.
Tal como se esperaba, el juego se planteó desde el inicio como un duelo de lanzadores. Potolicchio por Argentina y Paul Koert por Canadá salieron airosos una y otra vez durante los primeros cinco episodios. El equipo sudamericano siempre estuvo más cerca que su rival, poniendo corredores en base en todos sus ataques, pero el zurdo lanzador canadiense se las arreglaba para evitar todo daño.
Por su parte, el argentino abrió el juego con base por bolas antes Mathieu Roy, y a partir de ahí retiró a 19 de los próximos 20 bateadores que enfrentó, cediendo solo un sencillo de Ryan Boland en el tercer periodo. Las únicas dos carreras de Argentina vinieron en el cierre del sexto período. Nicolás Bittor vino a batear con dos outs, y le negoció boleto gratis a Paul Koert, lo que provocó el cambio de lanzador en el equipo canadiense.
En relevo vino Sean Whitten, y para recibirlo tomó turno Germán Sacks, quien con la cuenta de dos bolas sin strikes conectó un cuadrangular soberbio por el jardín izquierdo, poniendo el resultado 2-0 para Argentina.
Luego de que Sacks le cambiara los números al marcador, Argentina entró a defender buscando los últimos tres outs del partido, que le dieran el pase al siguiente partido frente a Australia. Y el drama dijo presente.
Luego de que Potolicchio obligara a Jeff Ellsworth con un elevado al campo corto, Brad Ezekiel conectó un jonrón solitario que puso las cosas 2-1. El lanzador de Esperanza se recuperó y ponchó a Bryan Abrey para el segundo out, pero Ian Fehrman bateó sencillo y puso la carrera del empate en circulación. Sin embargo, el
pitcher argentino fue certero con Ryan Wolfe y lo obligó a batear por el cuadro, para terminar el partido.
Potolicchio terminó el juego con 7 IP, 3 hits, 1 carrera, 1 base por bo las y 9 ponches. En ofensiva Fernando Petric (1-3), Bruno Motroni (1-3), Manuel Godoy (1-3), y Sacks (2-3, 2 RBI, 1R) fueron los autores de los cinco imparables nacionales.